La mayoría no. La industria del hogar inteligente tiene un historial de seguridad terrible.
Problemas comunes:
- Contraseñas predeterminadas que nunca se cambian
- Sin actualizaciones de seguridad
- Cifrado débil o inexistente
- Permisos excesivos
Incidentes reales:
- Monitores de bebé hackeados, extraños hablando a niños
- Cerraduras inteligentes abiertas remotamente por cualquiera
- Cámaras de seguridad transmitiendo públicamente por defecto
Antes de comprar, pregunta:
- ¿NECESITA ser inteligente?
- ¿Tiene la empresa buena reputación de seguridad?
- ¿Recibirá actualizaciones?
Si tienes dispositivos inteligentes:
- Cambia las contraseñas predeterminadas inmediatamente
- Pon dispositivos IoT en una red separada
- Desactiva funciones no usadas (especialmente micros/cámaras)
- Actualiza el firmware regularmente
Ver: Alternativas autoalojadas que funcionan sin servicios en la nube.