Probablemente no escucha conversaciones. Pero no lo necesita — ya sabe muchísimo.
Lo que tu teléfono rastrea:
- Ubicación (a dónde vas, cuánto tiempo te quedas)
- Contactos y patrones de comunicación
- Historial de navegación y compras
- Uso de apps y tiempo de pantalla
- Redes WiFi a las que te conectas
La “coincidencia” explicada:
Cuando hablas de comida para perros y ves anuncios, probablemente buscaste productos para mascotas recientemente, pasaste por una tienda de mascotas, o tu amigo acaba de comprar. Los algoritmos predicen lo que quieres antes de que lo sepas.
Qué hacer:
- Revisar y revocar permisos innecesarios
- Desactivar el seguimiento de anuncios en ajustes
- Limitar el acceso a la ubicación
- Usar apps enfocadas en privacidad