DNS traduce nombres de sitios web en números que las computadoras entienden. Por defecto, filtra información sobre todos los lugares que visitas en línea.
El problema:
Las solicitudes DNS pasan por tu ISP — sin cifrar. Ven cada sitio que intentas visitar.
Riesgos:
- El ISP registra todas tus solicitudes DNS
- Los gobiernos pueden bloquear sitios vía DNS
- Los hackers pueden redirigirte a sitios falsos
La solución:
DNS cifrado (DoH o DoT) oculta lo que buscas.
La mayoría de VPNs y navegadores de privacidad manejan esto automáticamente. También puedes cambiar la configuración del dispositivo para usar proveedores DNS cifrados.