Cada sitio web intenta rastrearte. Así bloqueas la mayoría.
Paso 1: Cambia de navegador. Chrome está hecho por una empresa de publicidad. Usa uno enfocado en privacidad.
Paso 2: Usa un motor de búsqueda privado. Google guarda cada búsqueda. Las alternativas no.
Paso 3: Bloquea rastreadores. Un bloqueador de anuncios evita que carguen (y acelera las páginas).
Paso 4: Gestiona las cookies. Rechaza las no esenciales, o usa un navegador que las bloquee.
Eso es todo. Estos cuatro pasos bloquean la mayoría del rastreo.